La piel se arruga, El pelo se vuelve blanco. Los días se convierten en años... Pero lo más importante no cambia.
Tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío. Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas....
Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero ¡NUNCA TE DETENGAS!.
La ciencia por lo general, y desde siempre, ha ignorado todo tema que tenga que ver con la existencia del alma, a pesar de ello la pregunta continúa latente? ¿Quiénes en realidad somos? Mientras que este dilema se define sin que se traiga a la palestra pública, y para no entrar en polémicas, la mayoría de los profesionales hacen referencia a la conciencia, que no se ve al igual que el alma, relacionándola con el sistema nervioso; hablan de la mente que no se ve, vinculándola con el cerebro; analizan las emociones y los sentimientos que no se ven, explicando el funcionamiento de las glándulas endocrinas; evalúan el carácter que tampoco puede verse, relacionándolo sólo con la mala conducta; estudian la personalidad y la reducen al cuerpo.
Te di la vida, pero no puedo vivirla por ti. Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender. Puedo dirigirte, pero no puedo responsabilizarme por lo que haces.